Tipos de emprendedor

Escrito por: Estefanía Gómez | https://planemprendedor.com

Los emprendedores son, por naturaleza, personas que se arriesgan, que innovan, que buscan soluciones ingeniosas, que quieren destacarse frente a sus iguales. Son, sin duda, en este complejo entramado laboral, un soplo de aire fresco y los responsables de numerosísimas grandes ideas que hoy en día mueven el mundo.

Emprendedores ha habido a lo largo de la historia y los seguirá habiendo siempre, porque no son más que personas que sacian su curiosidad, sus deseos de inventiva y de innovación y proponen ideas que en un principio pueden parecer alocadas o sorprendentes pero que acaban calando en la sociedad.

Los emprendedores son también personas que saben sobreponerse a las caídas, para ellos no existe el fracaso, sino el aprendizaje continuo, las ganas de superarse día a día y conseguir resultados les hacen no desfallecer.

Todos conocemos en nuestro entorno a emprendedores y la personalidad de cada uno de ellos es muy diferente, porque aunque cada emprendedor es único, todos ellos comparten ciertos arquetipos, ciertos puntos en común, ciertos rasgos de su personalidad o su modo de alcanzar sus resultados, aunque el modo de mostrar o hacer realidad sus ideas sea diferente en cada caso.

De manera general se pueden establecer diferentes tipos de emprendedores: los hay que son constructores, oportunistas, especialistas, innovadores… para muchas instituciones, incubadoras de empresas, programas de patrocinio y financiación, entidades financieras, etc., determinar qué tipo de emprendedor en cada persona resulta muy interesante para poder trabajar a posteriori con ellos.

Hay quien dice que existen cuatro tipos de emprendedores, otros dicen que son siete, pero en esta ocasión somos capaces de diferenciar hasta ocho tipos de emprendedores. Por supuesto, las diferencias son sutiles entre unos y otros y puede que tú estés en un proceso de emprendimiento y encuentres puntos en común con varios de ellos. No te preocupes por esto, cuanto más cualidades se compartan con estos rasgos generales de los emprendedores, más a favor, pues más desarrollado estará ese espíritu emprendedor tan necesario para sobreponerse a los periodos de inestabilidad.

¿Qué clases de emprendedores existen?

En primer lugar podemos hablar del emprendedor visionario. Se trata de aquellas personas con mentes inquietas que siempre trabajan en pos de encontrar soluciones innovadoras a medio largo plazo. Para ello se adelantan a las tendencias del momento y dedican sus esfuerzos y sus negocios, así como sus recursos económicos en sectores o productos que serán clave en un futuro cercano.

A menudo al emprendedor visionario le acompaña el emprendedor inversionista. El inversionista es aquella persona, que también desarrolla espíritu emprendedor, que confía en esas ideas novedosas y muestra su apoyo a través de financiación. Ocupa un papel de socio capitalista, su tarea no es tanto desarrollar ideas sino apoyarlas y creer en ellas mediante la financiación, por lo que pone en riesgo su propio patrimonio. En ocasiones también actúa como asesor, por su conocimiento en el sector en cuestión.

El emprendedor capitalista por su parte suele ser aquella persona con un perfil más técnico, confía en los proyectos empresariales pero no se deja engatusar tanto por la idea romántica del triunfo del proyecto sino que sus conocimientos están basados en el conocimiento a fondo del sector en el que se trabaja.

Un cuarto tipo de emprendedor es el emprendedor persuasivo. Es fundamental en cualquier proyecto de este tipo porque es la figura capaz de arrastrar y convencer a patrocinadores. Sus dosis de optimismo y su capacidad para hacer llegar las ideas del proyecto son fundamentales, tanto a nivel externo como a nivel interno, es decir, mantener la convicción del equipo en la idea a desarrollar.

El emprendedor intuitivo es aquel que sabe dónde está el negocio. El emprendedor intuitivo es el emprendedor que todo el mundo desea llegar a ser, es el empresario nato, el que muestra en todo momento su pasión por los negocios y conoce todas las dinámicas del proceso.

Entre el emprendedor intuitivo y el emprendedor empresario existen sutiles diferencias, pero son visibles. El emprendedor empresario ya conoce el mundo de la empresa, nada le sorprende, asume el riesgo de emprender pero a diferencia del intuitivo o el visionario, prefiere consolidar los proyectos. Digamos que es un emprendedor más sensato, más responsable, más maduro.

Justo lo contrario al emprendedor empresario es el emprendedor oportunista, que es el que aprovecha cualquier ocasión para lanzarse a la piscina, pero no sin conocer el mercado y las oportunidades de negocio, así como los pasos que se deben seguir en un proyecto de este tipo.

Por último destacamos al emprendedor vocacional, que es aquel que emprende únicamente por la pasión de emprender, entiende el emprendimiento como modo de vida y lleva hasta el final esa máxima de que caerse no es fracasar sino una etapa más en el aprendizaje.

Como vemos, entre todas estas definiciones existen diferencias que son difícilmente apreciables y en cualquier proyecto de emprendimiento, quienes lo llevan a cabo pasan por todas estas fases.

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