Esta es la habilidad que hizo millonario a Mark Cuban y que tú necesitas para tener éxito

Escrito por: A. Carlos González | https://www.negocios1000.com

En una entrevista le preguntaron a Mark Cuban: “Si algún día lo perdieras todo y tuvieras que comenzar de cero, ¿Qué harías para volver a tener éxito?

Cuban respondió de forma tajante: “Primero: conseguiría un trabajo de camarero por la noche, lo cual es dinero rápido, y un trabajo en ventas durante el día. Así lo hice en mis inicios, y así lo volvería a hacer”.

El entrevistador le preguntaba si creía que de esa forma cree que volvería a convertirse en millonario otra vez. Y Cuban sentenció: “No tengo absolutamente ninguna duda”.

Mark Cuban no es un caso aislado en este sentido. La mayoría de personas de éxito coinciden en que en cualquier campo es prácticamente imposible tener éxito sin sólidas habilidades de ventas.

Para algunos, las ventas implican engañar, manipular, presionar al cliente…. y por culpa de malos profesionales que han entrado en el mundo comercial, los vendedores tienen un estereotipo que a menudo se asocia a charlatanes, ludópatas, mentirosos y puteros. Un concepto muy alejado de la realidad de lo que yo considero un buen vendedor.

Si pensamos en las ventas, como ya hemos dicho en otras ocasiones, por suerte o por desgracia, todos somos vendedores y todos estamos constantemente vendiendo. Es cierto que si no te va bien en la vida, es muy probable que sea debido a tu escasa habilidad en ventas.

¿No conseguiste el puesto en una entrevista de trabajo? El producto eras tú y fallaste a la hora de venderte. Sí, también es probable que el producto requiera algunas mejoras.

Todos los propietarios de un negocio necesitan habilidades en ventas desde el inicio de la empresa. En primer lugar, deben convencer a otros de que una idea tiene sentido, mostrarle a los inversores o a los bancos que invertir en su empresa o financiarla es una buena decisión, hacer que otros vean los beneficios con respecto a nosotros, nuestra empresa o nuestro producto.

Las habilidades en ventas realmente son habilidades de comunicación en su máxima potencia, si nunca olvidas que en todo momento tú eres el producto, por lo que te ayudará con las habilidades sociales e incluso a la hora de seducir a una pareja.

Las ventas no consisten en “soltar tu rollo” a un cliente y dirigirlo a un cierre de contrato de forma precipitada. Consiste en escuchar a esa persona que tienes delante, ofrecerle a un valor, ayudar a esa persona.

El buen vendedor no hace ventas; hace clientes. Porque una venta la cierra cualquiera. Sólo hay que engañar al cliente y decirle lo que quiere escuchar. Pero para sobrevivir en el mundo de las ventas debemos tener una reputación e integridad intacta. Finalmente, en el mundo de las ventas, el 50% del trabajo lo tienes hecho si los clientes confían en ti. Y nadie confía en una persona que saben que suele mentir y engañar.

La mejor forma de aprender estas habilidades de comunicación, sin duda, es trabajar un tiempo en el campo de las ventas, porque no solo vas a aprender de ventas.

Aprenderás a negociar.

Los buenos vendedores aprenden a escuchar, evaluar, identificar factores clave en una conversación, superar objeciones, buscar vías de entendimiento entre dos partes, etc… Todo trabajo y todo negocio implican negociar con proveedores, con clientes y con empleados, por lo que aprender sobre ventas es invertir en tu futuro.

Aprenderás a ser persistente.

Nadie escucha la palabra “NO” más veces y durante más tiempo que alguien que se dedica a las ventas. Todo el mundo tiene un tope que al superar, comienza a entrar en la fase de frustración. Pues bien, ese tope, el vendedor lo tiene mucho más elevado, y con el tiempo, el vendedor experimentado es difícil que llegue a frustrarse por las negativas de la vida. De hecho, los vendedores han llegado a ver las negativas como desafíos, y no como rechazos.

Aprenderás autodisciplina.

Los buenos vendedores suelen adquirir unos hábitos que acaban arraigándose fuertemente. Ahí comienza la disciplina. Un trabajador que trabaja para una empresa, puede dormirse en los laureles, llegar a fin de mes, y aun así cobrar lo mismo que el mes anterior.

Los vendedores, por el contrario, no se pueden permitir el lujo de dormirse, pues parte de su sueldo, y en ocasiones la totalidad de su sueldo, depende de su trabajo y constancia. El vendedor aprende muy pronto que él es la empresa aunque trabaje para otra empresa. Y por tanto, debe cuidar ese templo.

El consejo de Mark Cuban:

Si eres un aspirante a empresario (también denominado emprendedor), deja a un lado tu plan de negocios y trabaja en ventas uno o dos años. Si eres un emprendedor en apuros, toma un trabajo de ventas a tiempo parcial. Es muy probable que los problemas que estás atravesando vengan en cierto modo por tus pobres habilidades en ventas.

Sabiendo cuáles son mis habilidades en ventas y los productos que puedo vender, creo que podría encontrar un trabajo vendiendo un producto que tuviera suficientes comisiones para mí. Y eso me generaría suficiente dinero inicial para permitirme comenzar mi propio negocio y, de esta forma, seguiría trabajando en ventas, pero ahora para mí, y no para un empleador”.

Esto me recuerda a lo que comenté en un vídeo donde le preguntaron a un empresario italiano qué haría si tuviera que comenzar de nuevo. El empresario dijo que compraría un buen traje y el libro “Cómo Ganar amigos e influir en las personas“, de Dale Carnegie. Asistiría a fiestas y eventos donde hubiera hombres de negocios, y eso le llevaría otra vez al éxito. ¿De qué hablaba este empresario? Es evidente: de ventas.

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